El beso de buenas noches

Al sr. Oh! se le conoce por el morro que gasta.

Ya sabe que el sr. Oh es de manías. Primero para dormir me necesitaba a mi, toda la noche. Luego el sr. Moderno hizo el trasvase de deber y fue él, el único capaz de acompañar al sr. Oh.

Desde que nació el sr. Natural, el sr. Oh no me quería ver por las noches ni en pintura.

Pero a medida que el sr. Natural ha dejado de ser un bebé ficus, el sr. Oh está más contento y ahora deja que le dé un beso de buenas noches. Al punto que una de las noches en las que estaba acostando al sr. Natural, el sr. Oh pidió el beso para dormir.

Emocionada, fui dando saltitos por el pasillo para darle el beso, me puse a su lado “muaaaaa” y cuando estoy a punto de darle palique para que me cuente lo bien que va a dormir y lo bonito que es su pijama, me dice:

“Ya está, vete”

Lo sé, puro amor.

Y vosotras ¿tenéis descendencias tan encantadoras?

8 comentarios Añade el tuyo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este formulario recopila tu nombre, correo electrónico, web y el contenido para que podamos realizar un seguimiento de los comentarios dejados en la web. Para más información consulta nuestra Política de Privacidad (*), donde encontrarás más información sobre dónde, cómo y por qué almacenamos tus datos.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.