La anécdota del sujetador

Estoy en el mágico 4º mes, cuando de repente, todos los síntomas tan molestos van remitiendo. Tengo que decir que tengo un embarazo, casi casi, de lo que el Sr. Moderno y yo llamamos de unicornio. Las molestias han sido mínimas, excepto unas 2-3 semanas en las que las náuseas, los vómitos y el sueño infinito no me dejaron ser una moderna persona.

Hay síntomas que, por el contrario, en el común de los mortales, no hacen acto de presencia hasta este 4º mes. Entre estos síntomas se encuentran el aumento de pecho y de barriga. Síntomas que he experimentado desde las primeras semanas. Mi barriga ha crecido desde la 7ª semana muy gradualmente. Desde la 9ª ya no me puedo poner nada en la cintura sin sentir que me aprieta y sobrevivo con unos tejanos muy anchos de cintura.

Pero mis lolas… ¡ay, mis lolas! Adelanto que no encuentro sujetadores en tiendas “normales” y mi salvación llegó de la mano de Change. Y cuando empezaron a sobrepasarme fuimos a la búsqueda y captura de nuevos compañeros inseparables. Esta triste aventura la explicaré en otra ocasión.

Con mis nuevos sujetadores decidí guardar los viejos para cuando pudiera volver a usarlos. Y fijaos que escribo en condicional, porque la lavadora decidió que era hora de una dosis de realidad.

adios_sujetador

Así me soltó las prendas. El resto de la colada impoluta y los sujetadores como si hubieran estado en una fiesta universitaria muy hardcore. Mi favorito roto y descosido. Lo que me dió pie a pensar en “qué cojones estaba pensado”. Después del embarazo, parto y lactancia ningunas lolas vuelven a ser las mismas y, por lo tanto, mis viejos sujetadores pasarán a mejor vida o mejores lolas.

Gracias lavadora, para la próxima lección me dejas una nota que también me vale.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este formulario recopila tu nombre, correo electrónico, web y el contenido para que podamos realizar un seguimiento de los comentarios dejados en la web. Para más información consulta nuestra Política de Privacidad (*), donde encontrarás más información sobre dónde, cómo y por qué almacenamos tus datos.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.