‘Slow beauty’, un paso más cerca de la cosmética sostenible

El acceso y la facilidad de conocer productos sostenibles ha cambiado. Vivimos momentos interesante y muy frenéticos, no dejamos de escuchar que cada vez más marcas y productos se pasan a la sostenibilidad: cajas de cartón, sin plástico, champú en pastillas y bolsas compostables. En casa, cada temporada adoptamos más cambios conscientes, buenos hábitos y productos más sostenibles. Hay muchas cosas por hacer y ha llegado el momento de aplicarlo a la cosmética.

Qué es Slow beauty

Elegir productos de cosmética sostenible y consciente, no nos engañemos, suena complicado. Seguro que es uno de los cambios que tienes en tu lista, como objetivo, quieres darte unos minutos para cuidarte a ti y que los productos sean respetuosa con el medio ambiente, pero has empezado a leer y todo son componentes complicadísimos y leyes.

Quería encontrar productos productos éticos, no testados en animales, hechos con calma, responsabilidad y respeto. Además, me parecía importante que las marcas no asignaren un producto u otro por la edad o el color de la piel, cada piel es única. A todo esto se le llama “Slow Beauty“.

Un truco:
Para consumir de forma sostenible, gasta primero lo que ya tienes.

Tiempo para ti y la cosmética sostenible

Cuando hablamos de Slow beauty también hablamos de darte un tiempo para conocer tu piel y los componentes que necesitas. Reconectar con las necesidades de tu cuerpo y buscar productos saludables para ti y que funcionarán a largo plazo.

En este sentido, varias búsquedas sobre cosmética sostenible me llevaron a la tienda de Douglas, donde descubrí el ácido hialurónico de The Ordinary. Un componente que está de forma natural en nuestro cuerpo y que ayuda a contener la pérdida de volumen, clave en la regeneración de la dermis. La forma en la que The Ordinary comercializa sus productos es la de ofrecer ingredientes en formulaciones únicas.

Además de tener un packaging que cualquier diseñadora querría tener cerca, son libres de parabenos, sulfatos, aceite mineral y animal, metilclorozotiazolinona, metilisotiazolinona, tintes, formaldehído, mercurio y oxibenzona.

Vienen en goteros y, a partir de mezclar unas gotas de fórmula en tu crema preferida, en mi caso una hidratante muy ligera, obtienes exactamente lo que necesitas. También puedes mezclar con tu crema corporal.

En la página de cada producto de la web de Douglas, hay un resumen de la función de cada componente, y con las opciones que da The Ordinary hay mucho que escoger y leer sobre cosmética sostenible. Explicado de una forma muy amena, se hace más fácil descubrir lo que te encaja; en el Slow beauty se defiende que solo tú sabes lo que quieres para tu piel.

Otro síntoma de nuestro día a día frenético, son las ojeras y esas bolsas irremediables bajo los ojos. En resumen, diría que lo único realmente efectivo es la solución de Cafeína, “un milagro imprescindible para los ojos cansados”, según definen en Douglas.

Como responsabilidad con nuestro propio cuerpo, también hay que identificar los signos de la piel madura y, para mi tipo de piel la Niancinamida de The Ordinary fue otra apuesta segura de cosmética sostenible. La Niancinamida es ideal para la piel que empiezan a ser madura con la aparición de las primeras manchas. Un masaje con unas gotas con la hidratante al final del día es otro momento de autocuidado.

Con el objetivo de generar la menor huella de CO2 con el transporte, compré todos los productos en la misma tienda y de una sola vez. Garantizando, que compraba solo lo que necesitaba y no una crema con un porcentaje menor del producto.

En conclusión, date un tiempo para comprender tu piel, con los productos Slow beauty y con la cosmética sostenible, harás una compra con sentido, la crema que usas siempre puede funcionar mejor con los componentes que realemente necesitas.

En Douglas, The Ordinary se encuentra bajo el sello Clean Beauty, una apuesta por destacar y promover los productos sin componentes polémicos.

Slow Beauty es cosmética sostenible, respetuosa con tu entorno y con tu cuerpo.

Un comentario Añade el tuyo
  1. La cosmética sostenible ha nacido como tendencia y ya se está convirtiendo en una realidad. Cuidar tu cuerpo con productos naturales, fabricados teniendo en cuenta el bienestar del planeta en todo su proceso productivo es cada vez más fácil al haber más oferta cosmética de este tipo.

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