Slowbeauty, un paso más cerca de la cosmética sostenible

El acceso a productos sostenibles ha cambiado. Durante años, en casa hemos ido reconduciendo hábitos y consumos hacia una vida más sostenible. Es cada vez más fácil y económico, gracias a la popularidad del zero waste, emprendedores y pequeñas marcas han apostado por hacer las cosas de otra manera. Embalajes de cartón, bolsas de rejilla champú en pastillas y botellas de inox ya son conocidas para todos. Siempre quedan cosas que mejorar y, una de las más complejas, es la cosmética.

Decidirte por renovar tus productos de cosmética, no nos engañemos, es complicado. Seguramente lo hayas vivido, empiezas con las búsquedas básicas, todo parece más de lo mismo: sérums, aceites, antioxidantes. Buscas algo más técnico, no comprendes muy bien ese lío de componentes y leyes, unos discuten si la espuma es buena y otros dicen que es lo peor. Es difícil distinguir el grano de la paja, pero vale la pena cargarse de paciencia y empezar a empaparse poco a poco.

Nunca dejamos de aprender. En mi caso, quería productos éticos, no testado en animales. ¿Sabes una forma rápida de comprobarlo? Si venden en China están obligados a testar en animales o subcontratar a otros para que lo hagan. Además buscaba algo que no me asignara un tipo de producto u otro por mi edad o mi color de piel, solo por mis necesidades. Además, no pensaba comprar nada hasta gastar lo que ya tenía. Un truco para consumir mejor es gastar primero lo que ya tienes. La combinación de todo esto: The Ordinary, una marca slowbeauty. Que no utiliza modelos para sus productos, no habla de edad ni de color. The Ordinary se abandera con sus fórmulas.

Una de mis investigaciones me llevó a encontrar en la tienda de Douglas el ácido hialurónico de The Ordinary. El ácido hialurónico, es un componente que está de forma natural en nuestro cuerpo y que ayuda a contener la pérdida de volumen y es clave en la regeneración de la dermis. La forma en la que The Ordinary comercializa sus productos es la de ofrecer ingredientes en formulaciones únicas. Además de tener un packaging que cualquier diseñadora querría tener cerca, son libres de parabenos, sulfatos, aceite mineral y animal, metilclorozotiazolinona, metilisotiazolinona, tintes, formaldehído, mercurio y oxibenzona.

Vienen en goteros y, a partir de mezclar unas gotas de fórmula en tu crema preferida, que en mi caso es una hidratante muy ligera, sin un montón de otras cosas que no quieres, obtienes exactamente lo que necesitas. No solo para el rostro, puedes mezclar y aplicar unas gotas en tu crema corporal.

En la página de cada producto de la web de Douglas, hay un resumen de la función de cada componente, y con las opciones que da The Ordinary hay mucho que escoger y leer. La curva de aprendizaje con estas fichas de producto se hace menos tremenda: si te lo explican de forma amena, se hace más fácil descubrir lo que te encaja; solo tú sabes lo que quieres para tu piel.

Para mi tipo de piel la Niancinamida de The Ordinary fue la apuesta, ya empieza a ser madura y a tener las primeras manchas, especialmente en la nariz (ya hablamos otro día de mi nariz). Para las bolsas y las ojeras, lo único realmente efectivo es la solución de Cafeína, “un milagro imprescindible para los ojos cansados”, como lo llama Douglas en su página.

Ya que lo hago, lo hago bien y compré todos los productos en la misma tienda, me decidí a probar estos 3, en lugar de ir seleccionando una fórmula cada vez, una compra inteligente ya que compras ESE producto y no una crema que contiene menos del 2% de lo que necesitas.

Fíjate que hasta ahora, solo he puesto mi piel como referencia, en los productos slowbeauty merece el esfuerzo que te pares a comprender tu piel, que hagas una compra con sentido, que aprendas qué componentes hay y qué puedes darte. Por ejemplo, uno de sus productos más recomendados es The Buffet, un coctel con muy buena pinta que yo no he probado.

En Douglas, esta marca se encuentra bajo el sello Clean Beauty, una apuesta por destacar y promover los productos sin componentes polémicos.

¿Necesitas más para empezar a descubrir la cosmética sostenible por ti misma?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos: El responsable del proceso es Serena Vacas. Tus datos serán tratados para gestionar y moderar tus comentarios. La legitimación del tratamiento es por consentimiento del interesado. Tus datos serán tratados por Automattic Inc., EEUU para filtrar el spam. Tienes derecho a acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos, como se explica en la política de privacidad.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.